II JORNADA SOBRE HÁBITOS SALUDABLES PARA EL ABORDAJE INTEGRAL DEL CÁNCER

Infórmate sobre hábitos saludables y cáncer:
– ¿Puedo hacer algo para mejorar mi calidad de vida y reducir los síntomas asociados al diagnóstico de cáncer?
– ¿Qué dieta ha demostrado ayuda a prevenir el cáncer?
– ¿Cómo puedo mejorar el cansancio asociado al cáncer?
– ¿Existen alimentos anti-cáncer?
– Si estoy con tratamiento de quimioterapia… ¿puedo tomar suplementos naturales?…

Hablaremos de todo esto y mucho más!!
¡¡TE ESPERAMOS!!

Merche del Castillo

Nuestra psicóloga Merche del Castillo (cv) nos habla sobre los beneficios de la práctica del Mindfulness como parte del tratamiento integral del paciente con cáncer.

Es una realidad evidente y probada que la práctica del mindfulness tiene múltiples beneficios a nivel tanto físico como mental en las personas.

El mindfulness o la atención plena nos ayuda a estar más centrados en el momento presente, reduciendo la mente dispersa y los pensamientos negativos con carga emocional.
Se sabe desde hace más de 3 décadas que el cerebro es plástico, es decir, que tiene la capacidad de modificarse durante toda nuestra vida, a esto se le ha denominado neuro plasticidad. La neurociencia, ahora mas que nunca, se ha volcado en la investigación de los efectos del mindfulness o meditación en el cerebro y los resultados son asombrosos.

Los beneficios de esta práctica son, entre otros:
– CONTRIBUYE A REDUCIR EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD
– MEJORA EL SISTEMA GLANDULAR Y EL SISTEMA INMUNE
– FAVORECE LA SALUD CARDIO VASCULAR
– EFICAZ COMO TRATAMIENTO DEL DOLOR
– MEJORA LA REGULACIÓN DE LAS EMOCIONES
– AUMENTA LA CAPACIDAD DE CONCENTRACIÓN Y LA MEMORIA
– ESTIMULA LA CREATIVIDAD
– AYUDA A PROTEGER AL CEREBRO CONTRA ENFERMEDADES MENTALES
– MEJORA LAS RELACIONES INTERPERSONALES. EMPATÍA

Un estudio controlado con 90 pacientes con cáncer que hicieron meditación de atención plena durante 7 semanas dio los siguientes resultados:
El 31% tenían menos síntomas de estrés y el 65% tuvieron menos episodios de alteración del estado de ánimo. Esto significa que la práctica continuada del mindfulness ayuda a los pacientes de cáncer a tener una mejor calidad de vida.
La meditación regular puede también reducir el dolor crónico, la ansiedad, la presión arterial alta, el colesterol , el abuso de sustancias y los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en sangre, así como reducir el uso de los servicios de salud.

Los médicos también inciden en que la meditación mejora el humor, la función inmune y la fertilidad. Los partidarios alegan, además, que la meditación aumenta la eficiencia mental la conciencia de sí mismo, todo lo cual contribuye a la relajación.
Mediante la práctica de Mindfulness, el paciente con cáncer utiliza la atención para calmar la mente y relajar el cuerpo. Es una terapia útil y complementaria para el tratamiento del dolor crónico y los trastornos del sueño como el insomnio. Poco a poco la práctica del mindfulness se va ofreciendo en centros de tratamiento contra el cáncer como complemento a la atención médica.
Sabemos también que la práctica del mindfulness o meditación es fuente de longevidad y calidad de vida.
Nuestro ADN está formado por cromosomas y estos poseen un componente esencial, los telómeros, situados en los extremos de cada cromosoma, estos se van acortando por división celular a medida que envejecemos. La telomerasa es la enzima que estimula el crecimiento de los telómeros.
El primer estudio que vinculó la meditación con la actividad de la telomerasa se publicó en 2010. Fue un trabajo de colaboración entre científicos y meditadores dirigido por B. Alan Wallace. Elizabeth Blackburn, premiada con el Nobel de medicina en 2009 por su trabajo acerca de la fisiología de los telómeros y la telomerasa, fue también colaboradora en este estudio que constató que, entre 30 participantes de un retiro de meditación de 3 meses, la actividad de la telomerasa fue significativamente mayor en los meditadores. Y al comparar la longitud de los telómeros con los no-meditadores, comprobaron que los meditadores tenían telómeros más largos que los no-meditadores.
El resultado de este y otros estudios demuestra que la práctica continuada de la meditación mejora y alarga la vida, tanto en personas sanas como en pacientes de cáncer que estén en pleno tratamiento o que hayan afrontado esta enfermedad en algún momento de su vida.

María García Herrero

 

Practico y soy profesora de YOGA desde hace diez años (cv), en los que se ha convertido en un modo de vivir. La práctica constante me ha ido llevando de vuelta a mi misma, me ha enseñado cuánto de mi no sabía y cuánto necesitaba saber y entender para poder hacerme “dueña” de mi vida. Hasta ese momento, muchas veces sentía que mi propia vida tiraba de mi, iba sucediéndome y yo no tenía mucha capacidad de decisión. El yoga me ha enseñado a escucharme, a volver a habitar mi cuerpo y a entender que es la atención que se pone en la práctica lo que transforma. Porque en tu cuerpo está toda tu historia. Y es al moverlo cuando empiezas a entenderla. Acompañarte en ese camino de regreso a ti mismo, es mi forma de entender las clases.
El yoga es una enseñanza completísima en la que se conecta el cuerpo con la mente y con las emociones, reestableciendo una integridad con la que nacemos pero que vamos perdiendo porque aprendemos a referirnos a nosotros mismos como si fuéramos partes separadas que no se relacionan: un cuerpo, una mente y unas emociones. En ese separarnos en partes, le damos prioridad a los pensamientos y acabamos sintiendo que no somos nuestro cuerpo sino que nuestro cuerpo es “algo” que nos pertenece, algo que nos duele, que nos molesta, que nos lleva y nos trae … pero que no somos nosotros. Lo que hace el yoga es devolvernos esa conciencia de que somos un todo íntegro, que lo que sentimos y pensamos se expresa en nuestro cuerpo de mil maneras, y al revés, lo que hacemos físicamente afecta nuestra forma de pensar y sentir. La práctica nos da una estructura coherente entre lo que somos físicamente, lo que sentimos y lo que pensamos, es cómo si nos ordenáramos y eso nos da paz y también nuevas ideas desde las que entender lo que nos pasa.
En un proceso tan intenso para la vida de alguien como es tener cáncer, el yoga puede convertirse en una herramienta maravillosa que te ayudará a integrar lo que te está pasando emocionalmente, a calmar tu mente y a mejorar tu parte física, de forma que podrás atravesar este momento tan importante con mucha mas claridad y fuerza. Te ayudará también, y esto me parece muy importante, a ser amable con todas las emociones que te surgirán y tener paciencia contigo mismo/a y con la forma en que irás atravesando cada etapa de este proceso. De alguna manera, el yoga te pone de tu parte en un momento en que podrías sentirte enfadado contigo mismo y con tu cuerpo.
Si practicas YOGA vas a sentir beneficios concretos, desde la primera sesión, como una mejor operatividad de todo tu sistema, reflejado en una respuesta mas eficaz a los tratamientos y sus efectos secundarios y eliminarás toxinas mas rápido. A nivel esquelético muscular, obtendrás agilidad y flexibilidad, eliminando tensiones, contracturas y problemas posturales. En el sistema nervioso, notarás una clara mejoría en el sueño y en la calidad de tu descanso, y una reducción global del estrés interno favoreciendo tu sistema inmunológico. Además hay series específicas con las que podrás tratar tu tipo de cáncer, según el que sea y según la fase en que te encuentres.

Antonio Cuesta Vargas

Es Fisioterapeuta y Doctor por la Universidad de Málaga, Director de la Cátedra de Fisioterapia de la Universidad de Málaga e Investigador Principal del Grupo “Clinimetría en Fisioterapia” del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga acreditado por el ISCIII (IBIMA F-14).

Es fisioterapeuta clínico con 21 años de experiencia en pacientes complejos tratados con fisioterapia multimodal (educación, fisioterapia manual y ejercicio físico).

Dirige, junto con otros profesionales, el proyecto pionero en España para la “Rehabilitación Integral de Pacientes con Cáncer de Mama” del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga.

Ha sido fisioterapeuta deportivo en las federaciones de atletismo y natación, destacando la participación en liga europea con el ITV-Voleibol Málaga y la Liga Mundial con la Selección Masculina Española Absoluta de voleibol, hasta retornar al ámbito clínico con intervenciones de alta intensidad en pacientes crónicos y frágiles (incluidos pacientes con cáncer).

Ha sido investigador postdoctoral del Ministerio de Educación “Jóvenes Doctores, José Castillejo” en la Universidad de Londres-Roehampton (Reino Unido) durante el curso 2009-10. Ha realizado diversas estancias de investigación como Visiting Professor en centros internacionales como la Universidad de Brighton (Reino Unido), Lovaina (Bélgica) y la Universidad de Sunshine Coast (Queensland, Australia). Actualmente es Adjunct Professor de la Universidad Tecnológica de Queensland (Brisbane, Australia) y Editor de la revista BMC Sport Science, Medicine and Rehabilitation Journal (BMC series).

Ha impartido docencia de grado y posgrado en distintas universidades españolas y dirigido 22 tesis doctorales. Sus áreas de especial interés son la investigación preclínica mediante la integración de la biomecánica y la fisiología humana con aspectos de ingeniería biomédica aplicada al movimiento humano. Participa actualmente en 3 Proyectos Europeos (H2020, AAL, EULAR) y una red COST. Además forma parte de la Red de Investigación de Promoción de la Salud financiada por el Instituto Carlos III (2017-20), donde ha desarrollado investigación clínica de promoción de la salud en afecciones crónicas mediante ensayos clínicos de fisioterapia multimodal, combinando ejercicio terapeútico y educación. Ha publicado mas de 180 artículos científicos (muchos de ellos en pacientes con cáncer) revisado por pares con un impacto acumulado mayor de 200 puntos JCR (SSI).

Imparte programas específicos de 6 semanas de fisioterapia en pacientes con cáncer. Más información en su web: OncoFisioterapia: Fisioterapia Oncológica es la especialidad que se encarga de tratar y prevenir los síntomas físicos derivados del proceso oncológico mediante terapia manual, ejercicio físico y educación.

En los Cursos de Onconature realiza una valoración inicial del estado físico, grado de fatiga y resistencia de los pacientes y adapta el ejercicio físico de manera individualizada, dando unas pautas que los pacientes puedan seguir en su vida cotidiana y mejorar así su calidad de vida.

Lucas Jurado Fasoli

 

 

  • Dietista-Nutricionista
  • Máster en Actividad Física y Salud
  • Estudiante PhD
  • Director del área de nutrición de OncoDieta

 

Los factores dietéticos pueden contribuir hasta un 30% en la aparición de distintos cánceres en países occidentales. Esto hace, que la dieta sea el segundo factor modificable de causas de cáncer, solo superado por el tabaco. Por tanto, la dieta puede prevenir la aparición de cáncer. Además, tras la aparición del cáncer, una intervención dietética puede suponer un tratamiento per sé, que converge con los tratamientos convencionales pudiendo mejorar su efectividad. Así mismo, puede mejorar la supervivencia tras la finalización de los tratamientos convencionales.

Es por ello, por lo que desde ONCONATURE consideramos un pilar fundamental la alimentación. Tratamos de concienciar a los pacientes y familiares de la importancia de la dieta en el ámbito oncológico.

En los cursos ONCONATURE trabajamos la alimentación desde la educación nutricional, proporcionando herramientas para identificar cuáles son las mejores opciones a elegir en la gama de alimentos a nuestro alcance, y cuáles son los alimentos que debemos evitar. Además, desmitificamos muchas falsas creencias sobre alimentación y enseñamos a identificar opciones saludables. Por otra parte, ayudamos a realizar una compra saludable y aportamos distintos consejos sobre cómo cocinar alimentos, además de diferentes recetas y herramientas que los pacientes se pueden llevar a casa para continuar con lo aprendido en el curso.

Aquí os dejo los menus que he elaborado para el “RECETARIO DE ONCONATURE POR ESTACIONES”, con productos típicos de cada estación:

Jornada para profesionales sobre Oncología Integrativa. Málaga 2-11-2017

El día 2 noviembre organizamos en Málaga, junto con la colaboración del Hospital Vithas Xanit y el patrocinio de Roche y AstraZeneca, las primeras jornadas para profesionales de Oncología Integrativa.

Se debatió acerca de las terapias complementarias y la evidencia científica que las avalan para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer y la necesidad de implementación de estas dentro del Sistema Sanitario.

Contamos con grandes ponentes como: Dra. Pilar Lianes (Jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital de Mataró), Dra. Ma Carmen Martínez Casanova (Médico de Atención Primaria. Málaga), Mariana Fátima Fernández Cabrera (Profesora titular de la Universidad de Granada del departamento de Radiología y Medicina Física), Antonio Cuesta Vargas (Director de la Cátedra de Fisioterapia de la Universidad de Málaga), Francisco Luis Gil Moncayo (Director de la Dirección Transversal de Psicooncologia del ICO), Dra. Julia Ruiz Vozmediano  (Oncóloga Médica del Hospital Vithas Xanit Internacional y Directora de Onconature).

Y moderadores de la talla: Dr. Emilio Alba Conejo (Oncólogo Médico del Hospital Universitario Regional Virgen de la Victoria de Málaga y Director Científico del Instituto Oncológico Vithas Xanit), Dr. Jorge Contreras Martínez (Oncólogo Radioterápico del Hospital Universitario Regional Carlos Haya de Málaga), Dra. Bella Isabel Pajares Hachero (Oncóloga Médica del Hospital Universitario Regional Virgen de la Victoria de Málaga), Dra. Encarnación González Flores (Oncóloga Médica del Hospital Universitario Ruiz de Alda de Granada).

Y la participación especial, contándonos su experiencia como paciente: María del Mar Rodríguez (Lamari de Chambao).

Hubo gran asistencia de público, lo que denota el interés por los profesionales en estas terapias como herramienta adicional junto con el tratamiento convencional en la lucha contra el cáncer.

¡¡Seguiremos avanzando en la divulgación  e implementación de la Oncología Integrativa!!

Artículo sobre la relación entre el ejercicio físico y el cáncer de mama

En este artículo, recientemente publicado, se realiza una revisión de todo lo publicado entre 1994-2015, sobre la relación del ejercicio físico y el cáncer de mama, y los mecanismos por los cuales el ejercicio ayuda a:

  • PREVENIR EL CÁNCER DE MAMA  
  • EVITAR LA RECURRENCIA Y LAS METÁSTASIS

Me ha parecido un artículo muy interesante y resume toda la evidencia y los mecanismos, por los cuales realizar ejercicio debe formar parte del tratamiento. Por este motivo he decido realizar un post sobre el mismo e insistir:¡¡DEBEMOS REALIZAR EJERCICIO!!

Un estudio de los incluidos en esta revisión, donde participaron 12108 mujeres, observó que realizar ejercicio postdiagnóstico reducía el riesgo de muerte por cáncer de mama en un 30% y de muerte por cualquier otro motivo en un 41%. Estas cifras aumentaban hasta un 50% y 64% respectivamente, en mujeres con tumores con receptores hormonales positivos.

¿POR QUÉ, SI TE HAN DIAGNOSTICADO DE CÁNCER DE MAMA, EL EJERCICIO FÍSICO DEBE ESTAR INCLUIDO EN TU TRATAMIENTO?

Hormonas sexuales:

  • El ejercicio físico disminuye los niveles de hormonas sexuales (estradiol, estriol y estrona) libres circulantes y aumenta las proteínas (SHBG) que transportan dichas hormonas, disminuyendo aún más el % de hormonas libres, todo ello hace que el estímulo sea menor y por tanto disminuya el riesgo de cáncer de mama. Este beneficio es mayor en mujeres postmenopaúsicas.

Hormonas metabólicas:

  • La insulina y IGF-1 promueven el crecimiento celular (inhiben apoptosis y estimulan la mitogénesis), estimulan la formación de nuevos vasos (angiogénesis) y la proliferación.
  • La insulina también estimula la aromatasa, promoviendo así la producción de estrógenos.
  • La insulina y IGF-1 inhiben la síntesis de SHBG (proteína que transporta las hormonas sexuales).
  • Los niveles de insulina y de IGF-1 están aumentados en personas obesas.

Todo ello hace que aumente el riego de cáncer de mama, la recurrencia y la muerte por cáncer.

El ejercicio reduce los niveles de glucosa en ayunas, los niveles de insulina, la resistencia a la misma y disminuye el IGF-1.

Inflamación y sistema inmune:

  • Se ha observado que la inflamación crónica promueve el desarrollo de cáncer de mama.
  • Existe un aumento de parámetros inflamatorios: FNT-alfa, IL-6, PCR y una disminución de NK y células Terg.
  • También se ha observado que se produce una polarización en lo macrófagos, lo que favorece la carcinogénesis.

El ejercicio físico disminuye los parámetros inflamatorios y aumenta las células Terg y los NK, disminuyendo así el riesgo de cáncer de mama, su recurrencia y progresión.

Los radicales libres:

  • El estrés oxidativo aumenta los radicales libres que estimulan los oncogenes e inhiben los genes que inhiben la formación de tumores. Estimula también la carcinogénesis, la angiogénesis, favoreciendo la invasión y las metástasis a distancia.
  • Las células tumorales producen mayor cantidad de radicales libres.
  • Los radicales libres favorecen las mutaciones de p53.

El ejercicio físico disminuye el estrés oxidativo y los radicales libres, aumenta los antioxidantes, beneficiando así la prevención y evitando la progresión y metástasis.

Tejido adiposo:

  • La leptina estimula el crecimiento tumoral, la progresión y la invasión de las células tumorales.
  • Los estrógenos estimulan la producción de leptina, produciéndose así un círculo vicioso.
  • La adiponectina se relaciona inversamente con la cantidad de tejido adiposo, inhibe la angiogénesis, la producción de FNT-alfa y se relaciona con la sensibilidad a la insulina (disminuyendo la resistencia a la misma).
  • Las mujeres con tumores más agresivos presentan niveles de adiponectina más bajos.

El ejercicio físico aumenta los niveles de adiponectina (reduciendo el tejido adiposo) y disminuye los niveles de leptina.

 

CONCLUSIONES:

  • El ejercicio físico reduce el riesgo de cáncer de mama, el riesgo de recurrencia y muerte relacionada con el cáncer, a través de diversos mecanismos que actúan a nivel de: hormonas sexuales, inflamación crónica, sistema inmune, insulina, tejido adiposo y radicales libres.
  • Esta revisión está realizada en pacientes con cáncer de mama, pero las recomendaciones de por qué es beneficioso HACER EJERCICIO podríamos aplicarlas para CUALQUIER TIPO DE CÁNCER.
  • Recomienda un ejercicio moderado-intenso (al menos 30 minutos durante 5 días a la semana).
  • En la revisión también nos dice que 2/3 de los pacientes no siguen la recomendación.

¡¡¡DEBEMOS HACER EJERCICIO PARA PREVENIR Y TRATAR EL CÁNCER!!!