Vídeos de suplementos

Estos vídeos creo son la mejor manera para poder transmitir en pocos minutos la evidencia científica, que he encontrado, de los suplementos que se suelen recomendar a los pacientes de cáncer.

La mayoría con MUY POCA EVIDENCIA CIENTÍFICA Y POSIBLES INTERACCIONES (no todo lo natural es inocuo).

¡¡¡INSISTO!!! Antes de tomar algún suplemento, informaros que éste es seguro.

LO MÁS IMPORTANTES ES QUE LLEVÉIS UNOS HÁBITOS DE VIDA SALUDABLE:

  • DIETA MEDITERRÁNEA
  • EJERCICIO FÍSICO
  • NO FUMAR
  • DISMINUIR EL ESTRÉS DIARIO…

¡¡¡TODOS  TIENEN EVIDENCIAS CIENTÍFICAS (estudio EPIC, PREDIMED, CHALLENGE, ENERGY, CALGB…), DONDE SÍ SE DEMUESTRA SU UTILIDAD EN LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO CONTRA CÁNCER!!!

PD: Perdonar no mire a cámara en ocasiones y si hay alguna errata… era la primera vez que me grababan en un plató.

II JORNADA SOBRE HÁBITOS SALUDABLES PARA EL ABORDAJE INTEGRAL DEL CÁNCER

Infórmate sobre hábitos saludables y cáncer:
– ¿Puedo hacer algo para mejorar mi calidad de vida y reducir los síntomas asociados al diagnóstico de cáncer?
– ¿Qué dieta ha demostrado ayuda a prevenir el cáncer?
– ¿Cómo puedo mejorar el cansancio asociado al cáncer?
– ¿Existen alimentos anti-cáncer?
– Si estoy con tratamiento de quimioterapia… ¿puedo tomar suplementos naturales?…

Hablaremos de todo esto y mucho más!!
¡¡TE ESPERAMOS!!

Merche del Castillo

Nuestra psicóloga Merche del Castillo (cv) nos habla sobre los beneficios de la práctica del Mindfulness como parte del tratamiento integral del paciente con cáncer.

Es una realidad evidente y probada que la práctica del mindfulness tiene múltiples beneficios a nivel tanto físico como mental en las personas.

El mindfulness o la atención plena nos ayuda a estar más centrados en el momento presente, reduciendo la mente dispersa y los pensamientos negativos con carga emocional.
Se sabe desde hace más de 3 décadas que el cerebro es plástico, es decir, que tiene la capacidad de modificarse durante toda nuestra vida, a esto se le ha denominado neuro plasticidad. La neurociencia, ahora mas que nunca, se ha volcado en la investigación de los efectos del mindfulness o meditación en el cerebro y los resultados son asombrosos.

Los beneficios de esta práctica son, entre otros:
– CONTRIBUYE A REDUCIR EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD
– MEJORA EL SISTEMA GLANDULAR Y EL SISTEMA INMUNE
– FAVORECE LA SALUD CARDIO VASCULAR
– EFICAZ COMO TRATAMIENTO DEL DOLOR
– MEJORA LA REGULACIÓN DE LAS EMOCIONES
– AUMENTA LA CAPACIDAD DE CONCENTRACIÓN Y LA MEMORIA
– ESTIMULA LA CREATIVIDAD
– AYUDA A PROTEGER AL CEREBRO CONTRA ENFERMEDADES MENTALES
– MEJORA LAS RELACIONES INTERPERSONALES. EMPATÍA

Un estudio controlado con 90 pacientes con cáncer que hicieron meditación de atención plena durante 7 semanas dio los siguientes resultados:
El 31% tenían menos síntomas de estrés y el 65% tuvieron menos episodios de alteración del estado de ánimo. Esto significa que la práctica continuada del mindfulness ayuda a los pacientes de cáncer a tener una mejor calidad de vida.
La meditación regular puede también reducir el dolor crónico, la ansiedad, la presión arterial alta, el colesterol , el abuso de sustancias y los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en sangre, así como reducir el uso de los servicios de salud.

Los médicos también inciden en que la meditación mejora el humor, la función inmune y la fertilidad. Los partidarios alegan, además, que la meditación aumenta la eficiencia mental la conciencia de sí mismo, todo lo cual contribuye a la relajación.
Mediante la práctica de Mindfulness, el paciente con cáncer utiliza la atención para calmar la mente y relajar el cuerpo. Es una terapia útil y complementaria para el tratamiento del dolor crónico y los trastornos del sueño como el insomnio. Poco a poco la práctica del mindfulness se va ofreciendo en centros de tratamiento contra el cáncer como complemento a la atención médica.
Sabemos también que la práctica del mindfulness o meditación es fuente de longevidad y calidad de vida.
Nuestro ADN está formado por cromosomas y estos poseen un componente esencial, los telómeros, situados en los extremos de cada cromosoma, estos se van acortando por división celular a medida que envejecemos. La telomerasa es la enzima que estimula el crecimiento de los telómeros.
El primer estudio que vinculó la meditación con la actividad de la telomerasa se publicó en 2010. Fue un trabajo de colaboración entre científicos y meditadores dirigido por B. Alan Wallace. Elizabeth Blackburn, premiada con el Nobel de medicina en 2009 por su trabajo acerca de la fisiología de los telómeros y la telomerasa, fue también colaboradora en este estudio que constató que, entre 30 participantes de un retiro de meditación de 3 meses, la actividad de la telomerasa fue significativamente mayor en los meditadores. Y al comparar la longitud de los telómeros con los no-meditadores, comprobaron que los meditadores tenían telómeros más largos que los no-meditadores.
El resultado de este y otros estudios demuestra que la práctica continuada de la meditación mejora y alarga la vida, tanto en personas sanas como en pacientes de cáncer que estén en pleno tratamiento o que hayan afrontado esta enfermedad en algún momento de su vida.

María García Herrero

 

Practico y soy profesora de YOGA desde hace diez años (cv), en los que se ha convertido en un modo de vivir. La práctica constante me ha ido llevando de vuelta a mi misma, me ha enseñado cuánto de mi no sabía y cuánto necesitaba saber y entender para poder hacerme “dueña” de mi vida. Hasta ese momento, muchas veces sentía que mi propia vida tiraba de mi, iba sucediéndome y yo no tenía mucha capacidad de decisión. El yoga me ha enseñado a escucharme, a volver a habitar mi cuerpo y a entender que es la atención que se pone en la práctica lo que transforma. Porque en tu cuerpo está toda tu historia. Y es al moverlo cuando empiezas a entenderla. Acompañarte en ese camino de regreso a ti mismo, es mi forma de entender las clases.
El yoga es una enseñanza completísima en la que se conecta el cuerpo con la mente y con las emociones, reestableciendo una integridad con la que nacemos pero que vamos perdiendo porque aprendemos a referirnos a nosotros mismos como si fuéramos partes separadas que no se relacionan: un cuerpo, una mente y unas emociones. En ese separarnos en partes, le damos prioridad a los pensamientos y acabamos sintiendo que no somos nuestro cuerpo sino que nuestro cuerpo es “algo” que nos pertenece, algo que nos duele, que nos molesta, que nos lleva y nos trae … pero que no somos nosotros. Lo que hace el yoga es devolvernos esa conciencia de que somos un todo íntegro, que lo que sentimos y pensamos se expresa en nuestro cuerpo de mil maneras, y al revés, lo que hacemos físicamente afecta nuestra forma de pensar y sentir. La práctica nos da una estructura coherente entre lo que somos físicamente, lo que sentimos y lo que pensamos, es cómo si nos ordenáramos y eso nos da paz y también nuevas ideas desde las que entender lo que nos pasa.
En un proceso tan intenso para la vida de alguien como es tener cáncer, el yoga puede convertirse en una herramienta maravillosa que te ayudará a integrar lo que te está pasando emocionalmente, a calmar tu mente y a mejorar tu parte física, de forma que podrás atravesar este momento tan importante con mucha mas claridad y fuerza. Te ayudará también, y esto me parece muy importante, a ser amable con todas las emociones que te surgirán y tener paciencia contigo mismo/a y con la forma en que irás atravesando cada etapa de este proceso. De alguna manera, el yoga te pone de tu parte en un momento en que podrías sentirte enfadado contigo mismo y con tu cuerpo.
Si practicas YOGA vas a sentir beneficios concretos, desde la primera sesión, como una mejor operatividad de todo tu sistema, reflejado en una respuesta mas eficaz a los tratamientos y sus efectos secundarios y eliminarás toxinas mas rápido. A nivel esquelético muscular, obtendrás agilidad y flexibilidad, eliminando tensiones, contracturas y problemas posturales. En el sistema nervioso, notarás una clara mejoría en el sueño y en la calidad de tu descanso, y una reducción global del estrés interno favoreciendo tu sistema inmunológico. Además hay series específicas con las que podrás tratar tu tipo de cáncer, según el que sea y según la fase en que te encuentres.

Antonio Cuesta Vargas

Es Fisioterapeuta y Doctor por la Universidad de Málaga, Director de la Cátedra de Fisioterapia de la Universidad de Málaga e Investigador Principal del Grupo “Clinimetría en Fisioterapia” del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga acreditado por el ISCIII (IBIMA F-14).

Es fisioterapeuta clínico con 21 años de experiencia en pacientes complejos tratados con fisioterapia multimodal (educación, fisioterapia manual y ejercicio físico).

Dirige, junto con otros profesionales, el proyecto pionero en España para la “Rehabilitación Integral de Pacientes con Cáncer de Mama” del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga.

Ha sido fisioterapeuta deportivo en las federaciones de atletismo y natación, destacando la participación en liga europea con el ITV-Voleibol Málaga y la Liga Mundial con la Selección Masculina Española Absoluta de voleibol, hasta retornar al ámbito clínico con intervenciones de alta intensidad en pacientes crónicos y frágiles (incluidos pacientes con cáncer).

Ha sido investigador postdoctoral del Ministerio de Educación “Jóvenes Doctores, José Castillejo” en la Universidad de Londres-Roehampton (Reino Unido) durante el curso 2009-10. Ha realizado diversas estancias de investigación como Visiting Professor en centros internacionales como la Universidad de Brighton (Reino Unido), Lovaina (Bélgica) y la Universidad de Sunshine Coast (Queensland, Australia). Actualmente es Adjunct Professor de la Universidad Tecnológica de Queensland (Brisbane, Australia) y Editor de la revista BMC Sport Science, Medicine and Rehabilitation Journal (BMC series).

Ha impartido docencia de grado y posgrado en distintas universidades españolas y dirigido 22 tesis doctorales. Sus áreas de especial interés son la investigación preclínica mediante la integración de la biomecánica y la fisiología humana con aspectos de ingeniería biomédica aplicada al movimiento humano. Participa actualmente en 3 Proyectos Europeos (H2020, AAL, EULAR) y una red COST. Además forma parte de la Red de Investigación de Promoción de la Salud financiada por el Instituto Carlos III (2017-20), donde ha desarrollado investigación clínica de promoción de la salud en afecciones crónicas mediante ensayos clínicos de fisioterapia multimodal, combinando ejercicio terapeútico y educación. Ha publicado mas de 180 artículos científicos (muchos de ellos en pacientes con cáncer) revisado por pares con un impacto acumulado mayor de 200 puntos JCR (SSI).

Imparte programas específicos de 6 semanas de fisioterapia en pacientes con cáncer. Más información en su web: OncoFisioterapia: Fisioterapia Oncológica es la especialidad que se encarga de tratar y prevenir los síntomas físicos derivados del proceso oncológico mediante terapia manual, ejercicio físico y educación.

En los Cursos de Onconature realiza una valoración inicial del estado físico, grado de fatiga y resistencia de los pacientes y adapta el ejercicio físico de manera individualizada, dando unas pautas que los pacientes puedan seguir en su vida cotidiana y mejorar así su calidad de vida.